¿Qué hago si mi niño sufre un berrinche en un avión?


El tema de si nuestro niño sufre un berrinche en un avión es algo que puede preocuparnos significativamente antes de un viaje. Por no decir, que somos conscientes de que estas rabietas, pueden incluso echar para atrás a muchos.

Y no es para menos, pues sabemos que los niños son muy imprevisibles y es algo que en un momento dado puede pasar a cualquiera. De hecho, nos hemos inspirado para escribir este artículo de una situación real que vivimos en el aeropuerto de Roma rumbo a Tirana en uno de nuestros viajes con la peque. Unos padres con dos niños pequeños, uno de 3 añitos largos y el otro un bebé de pocos meses, estaban descompuestos porque el mayor, ya en la cola de embarque no paraba de llorar y gritar y los padres no sabian qué hacer para calmarlo. El berrinche continuó un buen rato una vez dentro del avión y fue una situación algo complicada, especialmente para ellos.

Y es que, cuando nuestros hijos pequeños nos hacen un berrinche en la calle o un supermercado, con volvernos a casa basta. Pero claro, en un avión, la cosa cambia. El estrés del momento, el hecho de estar en un lugar cerrado, saber que tenemos que pasar varias horas… Además, las miradas que ya conocemos de otros pasajeros no suelen facilitarnos la tarea.

Es por ello, que para comprender mejor el porqué un niño puede sufrir un berrinche en un avión y cómo controlarlo hemos recurrido a Sara Tarrés, psicóloga especializada en el área infantil cuyo blog mamá psicóloga infantil os recomendamos visitar ¡Empezamos!


BERRINCHES EN UN AVION

SARA TARRES, PSICOLOGA ESPECIALIZADA EN EL AREA INFANTIL RESPONDE

¿Cuáles son las razones que pueden motivar el berrinche de  un niño pequeño dentro de un avión?

Pues básicamente, las mismas que se dan en cualquier otro momento o lugar y que normalmente son:

  • Necesidades físicas no cubiertas: tiene sueño, hambre, sed, necesita moverse, está cansado o aburrido.
  • Frustración por no tener algo que desea.

¿Se puede realmente prevenir en niños pequeños para que no exploten una vez dentro?

Se pueden prevenir algunas aunque no todas. Seguir algunas de estas recomendaciones puede ayudar:

  • Durante las maniobras de despegue y aterrizaje es buena idea darles algo de comer, el chupete o el biberón. Esto ayuda a reducir el malestar que ocasiona la presión en los oídos y que puede provocar más de un estallido de lloros que los papás a veces no saben a qué son debidos. De este modo estamos poniendo remedio a dos tipos de necesidades básicas que fomentan las rabietas: el hambre y el dolor o incomodidad.
  • Intentar organizar el viaje teniendo en cuenta los ritmos de sueño de los peques. Esto facilita que se duerma al poco tiempo de despegar y podáis tener un viaje más tranquilos.
  • Dar pequeños paseos por el pasillo del avión en caso de un viaje muy largos. Los niños pequeños necesitan moverse.
  • Vestid al pequeño con ropa cómoda, de algodón a ser posible. Tratad de no abrigarlo en exceso pero tened en cuenta que en los aviones suele hacer algo de frío.
  • Llevad cuentos, libros de tela, cuadernos y colores para los más mayores. Dibujar, pintar, hacer garabatos les divierte y les aleja del aburrimiento que tantas rabietas acaba produciendo en lugares cerrados como la cabina de un avión.
  • Sed flexibles. Quizás éste no sea el momento de hacer cumplir las normas a raja tabla.
Entretenerlos y jugar con ellos ayuda a evitar rabietas.

¿Y qué ocurre si mi hij@ finalmente sufre un berrinche una vez en el avión? ¿Como calmarlo? ¿Y conforme al resto de pasajeros?

Leí hace un tiempo algo que me llamó mucho la atención. Una madre que repartió a todos los pasajeros de su vuelo una carta de disculpas por si su hijo lloraba y “molestaba” durante el vuelo. La idea me pareció cuanto menos curiosa. Pero no sé hasta qué punto es necesario. Los niños son niños y no muñecos, por lo que lo normal es que se comporten como niños: lloren, hablen en un tono más alto, se muevan, … y con sus llantos, voces y movimientos “molesten” a determinadas personas que han olvidado o no saben cómo son los niños.

Calmar a un niño con un berrinche es mucho más sencillo de lo que a veces creemos. En la mayoría de los casos, nuestro hijo enfadado, frustrado o molesto solo necesita que le mostremos comprensión, un abrazo o que le dejemos tranquilo por unos instantes. Otras, que le demos eso que pide con tanta insistencia. Yo creo que este es un buen momento para mostrarnos más flexibles. Esto no le convertirá en un niño caprichoso a no ser que viajéis en avión a diario con él.

De manera que, en nuestro empeño por hacer entrar en razón a un pequeño de poco más de dos años es frecuente perder la calma, cosa que provoca un efecto contrario al que pretendemos. Y de este modo entramos en una espiral creciente de rabia, frustración y descontrol emocional. Y en muchas de estas ocasiones estamos más preocupados por el público que nos observa que en ayudar a nuestro hijo a recuperar su equilibrio. Con esto quiero decir que quién nos debe importar y en quién debemos centrarnos es en nuestro pequeño.

Si hay que pedir disculpas se piden, claro está, pero lo cierto es que los niños de estas edades suelen llorar y enfadarse. Aún no tienen adquirida la suficiente habilidad y competencia lingüística ni emocional para comunicar sus necesidades hablándonos de un modo tranquilo y efectivo.

¿Hay alguna técnica para no perder los nervios?

La mejor técnica para no perder los nervios es intentar empatizar con nuestro hijo pequeño. Podría recomendar algunas técnicas de relajación pero creo que en medio de una crisis no nos acordaríamos de ponerla en práctica. Sin embargo, algo que funciona es intentar ponernos en el lugar de nuestro hijo y pensar cómo debe sentirse en ese lugar extraño, estrecho, incómodo y aburrido. Pensar como ese niño que lo único que necesita son unos padres tranquilos para recuperar su equilibrio emocional, quizás, evite que perdamos los nervios en más de una ocasión (aunque no digo que sea fácil).


LOS CONSEJOS DE LA FAMILIA VIAJANDODO

Tras las buenas respuestas de Sara, podémos deciros que ningun padre está excento de vivir este tipo de situación en un avión. Especialmente, cuando son pequeños. Los berrinches se suelen dar entre los 2 y los 5 años de edad que es cuando sus cerebros no son aun lo suficiente maduros para controlarse cuando tienen alguna necesidad o simplemente no están bien.

Si por ahora algo nos ha ayudado a nosotros es, el hecho de haber empezado a viajar con nuestra pequeña desde que era un bebé. Los niños se enfrentan mejor a situaciones que ya conocen, por lo que familiarizarlos a un avión desde pequeños puede ayudar. Hay algunos que prefieren no montar en un avión con su bebé porque temen por su bienestar. No obstante, os podemos asegurar, que mientra estén bien atendidos en todo momento, el bebé estará tan bien en el avión como en casa. Para que os quedéis más tranquilos en este sentido, os hemos preparado nuestra guía completa para viajar con bebé en avión.

Y si no habéis tenido oportunidad de montarles tan pronto en un avión y aun están en la etapa de tener un berrinche, no dudéis en explicarles (cuando ya veais que son susceptibles de comprender) a lo que vais, que se van a montar en un avión, que hay que ser pacientes, que hay que portarse bien porque hay más gente, que lo que viene detrás está chupi-guay pero que hay que aguantar el tirón… Es decir, sensibilizarlos para que una vez más sepan a lo que van y no les coja por sorpresa. Aunque no lo creais, los niños son como esponjas y más veces les repetimos las cosas, más veces las van integrando.

Si a pesar de todo vuestro niño sufre un berrinche en un avión, no olviéis ser comprensivos, flexibles y guardar la calma. Muchos mimos, jugar con ellos y darles lo que pidan de manera puntual suelen ser buenos aliados.

¡Bon courage¡ Y no dejéis de viajar con ellos que cuando se le coje el rollo… ¡Esto es puro trámite!

Nuestra pequeña viajera esta acostumbrada a los aeropuertos y a los aviones desde pequeña y es de gran ayuda contra los berrinches.

TAMBIEN PUEDES LEER

Guía completa para viajar con bebé en avión

Viajar con mi bebé me da miedo ¿Qué hago?

10 razones para viajar en familia

Guía completa de París con bebés y niños


APROVECHA NUESTRO DESCUENTO EN VUESTRO SEGURO DE VIAJE FAMILIAR GRATIS


Esperamos que nuestros post sobre si qué hacer si nuestro niño sufre un berrinche en un avión os haya ayudado y para cualquier duda o consulta podéis dejadnos un mensaje aquí abajo ¡Os responderemos con mucho gusto!

También podéis seguir nuestras aventuras en Instagram, Facebook y Twitter.

Y si te ha gustado ¡ayúdanos y comparte!

Tags: ,

Deja un comentario

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:

Desde Viajandodo te informamos que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando este formulario serán tratados por Lourdes Pérez. La finalidad es poder moderar los comentarios a los artículos publicados en el blog. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informamos que tus datos se guardarán en la base de datos alojada en Webempresa, nuestro proveedor y hosting y MailChimp, nuestro proveedor de email,  pero solo para poder mostrarlos en este artículo. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@viajandodo.com, así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra web viajandodo así como consultar nuestra Política de privacidad.